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LA ARTROSIS
La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que afecta con gran frecuencia a los animales de mayor edad, pudiendo en algunos casos también implicar a individuos más jóvenes. Es un proceso que no tiene cura como tal y que su evolución suele implicar un empeoramiento; según esto ¿no podemos hacer nada por nuestro perro?, sin lugar a dudas veremos que sí y mucho.
Se suele definir técnicamente como un “conjunto de enfermedades de las articulaciones en las que se produce una degeneración del cartílago articular, asociada con una dificultad en la regeneración del mismo, así como afección en el hueso y membranas sinoviales”. La “etiología” o causa del proceso, es en gran medida desconocida. Clínicamente reviste mucha importancia pues origina cojeras crónicas de distinto grado, las cuales pueden evolucionar hacia una artrosis invalidante. El cartílago articular recubre los extremos óseos en las zonas en que contactan dos huesos, posee un coeficiente de rozamiento muy bajo y es elástico con lo que amortigua y reparte las presiones durante el movimiento. El tejido cartilaginoso está formado por unas células llamadas “condrocitos” que sintetizan una serie de sustancias que componen la matriz del cartílago, llamadas “glicosaminoglicanos”, los cuales se estructuran formando una red tridimensional que proporciona resistencia y elasticidad frente a presiones y cargas mecánicas.
La artrosis es un proceso por el que se pierde la estructura del cartílago articular, con pérdida de glicosaminoglicanos y aparición de irregularidades en la superficie del mismo, incluso con desprendimiento de fragmentos, originándose rozamiento entre las superficies articulares, dolor y una mayor degeneración del cartílago. Según los mecanismos desencadenantes hablamos de dos tipos:
-Artrosis mecánicas o secundarias, en este caso partimos de un cartílago normal y debido a presiones excesivas (sobreesfuerzos, traumatismos, displasia de cadera, rotura de ligamentos cruzados, etc.) se produce la lesión del cartílago.
-Artrosis estructurales, en las que la estructura anormal del cartílago lo hace más frágil a las presiones normales, siendo más frecuente en animales de mayor edad.
Existen multitud de medicamentos con la misión de retrasar la degeneración del cartílago o incluso de regenerarlo en cierto grado. Se han usado minerales, vitaminas, moléculas diversas e incluso productos de homeopatía que nutren al cartílago alterado. Desde hace unos 10 años se han generalizado unos medicamentos denominados “condroprotectores” (protectores del cartílago). Estos generalmente están compuestos por los “glicosaminaglicanos” de los que antes hablamos y que se pierden en las enfermedades articulares degenerativas. Los más utilizados son el “codroitín sulfato” y la “glucosamina”.
Puesto que la causa de la aparición de esta enfermedad es desconocida en muchos casos, en estos no será posible realizar una correcta prevención, pero de todas formas son muchas las facetas en las que podemos incidir a lo largo de la vida de nuestro perro. En la etapa de cachorro una correcta alimentación, con los niveles correctos de energía, vitaminas y minerales será nuestra mejor baza. Además deberíamos evitar el ejercicio excesivo hasta que el cachorro este bien formado, especialmente en las razas grandes o gigantes, pues los traumatismos leves repetidos son causa de artrosis. En la evolución de determinadas enfermedades articulares tales como las displasias de cadera o codo, la rotura del ligamento cruzado de la rodilla o la “osteocondritis” del hombro por nombrar algunos ejemplos, nos encontraremos con la artrosis. Las medidas que tomemos como la cirugía o tratamientos conservadores encaminados al tratamiento de estas, reducirán significativamente la aparición de artrosis. En los animales de edad avanzada el uso de condroprotectores además de una dieta equilibrada, permitirá una mejor evolución de las articulaciones. Un último aspecto pero no menos importante será evitar a toda costa la obesidad, responsable de daño articular y de empeoramiento de los síntomas.
La utilización de medicamentos antiinflamatorios está plenamente justificada cuando la sintomatología del animal lo requiera, existiendo en la actualidad productos específicos de veterinaria que, además de tener gran seguridad en tratamientos prolongados, presentan una marcada eficacia en el control del dolor. De todas formas y dentro de este amplio grupo de medicamentos, es preciso ser muy cuidadoso, algunos pueden tener graves efectos secundarios al ser utilizados en perros, siendo preciso estar muy seguros de sus indicaciones, dosificación y duración máxima del tratamiento. Con total seguridad nuestro veterinario podrá asesorarnos sobre el idóneo y su uso.
Articulo tomado de la web de CIAAM (Centro Integral de Acogida de Animales de la Comunidad de Madrid) con fines de caracter exclusivamente informativos para los usuarios
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